Tresfonsitas
Sentado en un banco del Parque de doña Casilda, Julio intenta explicarnos quien es y que pensaba un tal Kant.
Pronto se queda con sólo 2 oyentes; los demás o se van o se ausentan sin cambiar de lugar.
Nos explica que estamos acostumbrados a hacer las cosas "por nuestros padres" o "por el cura de la parroquia" y nos dice que por ahí no vamos a ninguna parte.
El "no hacer sufrir a nuestra madre" o el "tener contento al cura" sólo son mecanismos frágiles que se van a estropear en el momento menos pensado.
Nos invita a hacer un enorme esfuerzo, a salir de nuestros zapatos, y a "hacer" o "no hacer" aquello que cualquier hombre, en cualquier lugar, o en cualquier época, "debe hacer" o "no debe hacer".
Julio clava sus ojos en los nuestros y yo pienso que quizás él se sienta moralmente obligado a intentar explicarnos estas cosas; o quizás simplemente quiera agradarnos…
Emanuel Kant nace en Königsberg, la actual Kaliningrado, en 1724.
Sin duda, el filósofo caminó por las dos islas de su ciudad y atravesó los puentes del río Pregel. Hoy su tumba está junto a la Catedral.
No dejó de mostrar entusiasmo por la Revolución Americana o la Francesa; pero tampoco dejo de mostrar su preocupación por el enorme coste que pueden suponer estos movimientos.