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L'Étranger (El extraño)

En 1942 la Editorial Gallimard publica L'Étranger, de Albert Camus.

Albert Camus nace en Mondovi, en 1913.

Su madre era oriunda de Menorca y su padre de Alsacia.

Cuando Albert tiene un año muere su padre y la familia se traslada a Argel, a vivir con la abuela materna.

A principios de 1960, volviendo a París de su casa de Lourmarin, muere en Villeblevin, en un accidente de automóvil. Viajaba con su amigo Michel Gallimard, posiblemente a gran velocidad.

Resumen corto

El protagonista, el joven Meursault, acude a los funerales por su madre muerta, en Marengo, a menos de 100 kilómetros de Argel.

De vuelta en Argel, se ve envuelto en un conflicto entre un amigo "francés", Raymond, y dos musulmanes. El resultado es que Meursault asesina a uno de los árabes con el revolver de Raymond.

Meursault es arrestado y tras el juicio resulta condenado a muerte. La novela nos deja la impresión de que la terrible condena se fundamenta en la supuesta insensibilidad mostrada por el joven en el funeral de su madre.

El absurdo

En la reflexión del condenado aparece una idea "…todo el mundo sabe que la vida no vale la pena de ser vivida", que es toda una declaración de intenciones del autor.

El personaje creado por Camus "cree" que la vida es absurda. Posiblemente el propio autor "piensa" lo mismo. Piensa Camus en ese andamio metafísico, montado por filósofos y teólogos para demostrar, más allá de cualquier duda, la existencia de otra vida, otro mundo, al que trascienda éste que conocemos; y siente que tal estructura no es sino un gigantesco "absurdo".

Pero Camus sitúa a Meursault en un ambiente tremendamente vital: el Argel de los "franceses" o "españoles" que viven miserablemente, con un trabajo alienante que les asegura eso sí, comida y habitación.

Y el Meursault, definido como un nihilista, comienza a cobrar vida.

Sabemos de su dificultad para pedir 2 días de permiso a su jefe para el funeral. Sabemos que tiene que pedir prestada una corbata.

Y, de vuelta de Marengo, le tenemos bañándose en el puerto con su vieja amiga María; y le tenemos en el cine, viendo una película de Fernandel.

Y le tenemos con su amigo Raymond, un "francés" de catadura moral más bien deleznable.

Y sabemos que Meursault no gusta de la violencia; y que trata de evitar la lucha entre el "francés" y el árabe; y que se ve envuelto en esa lucha; y que el sol puede ser un amigo, pero también un terrible verdugo…

Y sabemos, por fin, que Meursault acepta la muerte con serenidad…

Casi 20 años más tarde, a la muerte de Albert Camus, tenemos por contraposición la definición perfecta de Meursault. Jean Paul Sartre, que estaba radicalmente enemistado con Albert, da una lección de cómo una persona bien "socializada" debe comportarse ante la muerte, sea ésta de quien sea, una madre, un amigo, un enemigo…

Audios:

Marengo.

El juicio.

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